Constelaciones del Alma

CONSTELACIONES Y LOS CÓDIGOS DE LUZ DEL ALMA

Cuando trabajamos en cualquier proceso de sanación energética, se activan a través de nuestra intención códigos de luz que están en nuestro adn, en nuestra información.

Esto ocurre cuando nuestro propósito es solo servir al amor. Cuando solo somos y recordamos de forma natural que nuestra mente es una herramienta maravillosa para ello. Cuando activamos el código del servicio a la luz toda sanación se hace posible, real, se vuelve realidad al instante.

En el trabajo conocido como Constelaciones Familiares o del Alma, y que llevo desarrollando de forma activa y continuada 8 años, esto es lo que sucede. Únicamente esto. Códigos de sufrimiento son incluidos al compás de un movimiento de amor y dulzura, con las notas musicales de la Información llamada “Milagros”. Linaje Familiar y Linaje de Luz se manifiestan y el amor humilde transforma.

Estoy sintiendo esto en mí ahora mismo. Solo soy. Es maravilloso. Es pura vida. Gratitud. Presencia.

Este mes realizaremos uno de estos Talleres maravillosos que el código de amor más elevado manifiesta y ofrece. Solo una o dos veces al año. Esta vez en Febrero. En un entorno natural. En una casa preciosa.

Quizás sientas el impulso. Bienvenid@. Luz y amor desde el corazón,

Helena BS

CONSTELACIONES CLASES1 2015 16CONSTELACIONES CLASES2 2015 16

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CONSTELACIONES FAMILIARES Y TEORÍA DE SISTEMAS

Las Constelaciones Familiares (CF), desarrolladas por el psicoterapeuta alemán Bert Hellinger, son una herramienta para comprender las dinámicas internas de las situaciones que experimentamos las personas en nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás.

En muchas ocasiones, las CF ayudan a desbloquear situaciones estancadas, donde el amor, aun existiendo, no fluye; y donde la fuerza para actuar y resolver está tan debilitada que de hecho, nada se resuelve. Como teoría, las CF se apoyan en la Teoría de Sistemas.

La Teoría de Sistemas (TS), enseña que las personas estamos relacionadas unas con otras en una red inconsciente de relaciones, y que si hay desorden en un sistema, la salud, las relaciones y a la motivación para aprender de algunos de sus integrantes se resiente.

Por desorden en el sistema se entiende el hecho de que, por ejemplo, los padres actúen como hijos y éstos como si fueran sus padres. O que no haya límites claros entre los hijos y los padres como pareja. O que una madre/padre pretenda aliarse con su hijo o hija en contra del otro cónyuge. O que los adultos lancen a los niños mensajes vinculantes y contradictorios, de tal manera que, hagan lo que hagan, los niños serán rechazados o castigados.

En el ámbito educativo hay desorden, por ejemplo, si los maestros se alían con los alumnos en contra de sus padres o si se sienten más importantes que éstos en la vida de sus hijos. También hay desorden si la autoridad está al revés y quienes no tienen poder acaban mandando porque quienes lo tienen se inhiben de usarlo.

EL MÉTODO DE LAS CONSTELACIONES FAMILIARES

Bert Hellinger, terapeuta familiar, observó que cuando en un grupo pedía a un participante que representara a alguien de la familia de uno de sus pacientes, presente también en el grupo, esta persona adoptaba maneras similares a las de la persona representada, aunque no la conociera.

Se sorprendió de que algunas veces, los representantes mencionaran sentir dolencias y estados anímicos que coincidían con los representados, aunque éstos hubieran muerto ya. Llegó a la conclusión de que la información permanecía, de alguna manera, en el paciente (aunque éste no supiera que lo sabía) y que esta información llegaba, de alguna manera, al representante de su familiar.
Lo más interesante fue comprobar que al elegir a representantes para el sistema familiar de un paciente, se podía observar el problema de fondo, es decir, la manera en que el sistema estaba desordenado (Por ejemplo, el paciente se situaba como si fuera padre de su propio padre, en lugar de ocupar su posición de hijo). Otras veces, se observaba que el paciente estaba inconscientemente ligado a destinos trágicos de familiares de otras generaciones, lo cual le impedía acometer con éxito los desafíos de su propia vida.

A menudo, tras el despliegue de la constelación, se producía un movimiento espontáneo de algún representante (acercarse o alejarse de alguien), y esto traía como consecuencia un alivio inmediato de la tensión entre los representantes y, al tiempo, una mejoría en la sintomatología del paciente. Hellinger llegó a la conclusión de que estos movimientos de la constelación generaban buenos efectos en el paciente y su sistema.

Otras veces, la mejoría se producía cuando el representante del paciente repetía frases sanadoras propuestas por Hellinger, por ejemplo: “Ahora sé que soy tu hijo y tú mi padre” o, “Por favor, mírame con buenos ojos si tomo mi vida y la vivo”. Estas frases servían para que el amor fluyera de nuevo en el corazón del paciente y se volviera más inclusivo que excluyente en sus relaciones consigo mismo, con los demás y con la vida en general.

El método de las constelaciones familiares se ha desarrollado y extendido por el mundo en estos últimos 20 años y sus beneficios pueden aplicarse, además de a la terapia, al mundo de las organizaciones, al ámbito de la salud, al de la educación y al del crecimiento humano en general.

QUE ENSEÑAN LAS CONSTELACIONES FAMILIARES

Después de años de comprobación y experiencia con multitud de personas y familias, Hellinger llegó a la conclusión de que hay una serie de principios sistémicos que influyen en la vida de las personas, tanto si se conocen como si no. Estos principios o leyes, también llamadas órdenes del amor, pues son la condición para que el amor y la vida fluyan, pueden resumirse en tres: Pertenencia, Equilibrio y Orden.

LEYES DE LOS SISTEMAS (ÓRDENES DEL AMOR)

1) Ley de la pertenencia:

Si se excluye, ignora u olvida injustamente a alguien que pertenece al sistema, se produce desorden. Es decir, surgen problemas que no encuentran solución hasta que se restituye lo excluido.

2) La ley del dar y el tomar:

Si se produce desequilibrio entre “dar” y “tomar”, surgen problemas hasta que el equilibrio se reestablece.

Esta ley determina que cuando alguien da más de lo necesario, estimula la agresividad de quien recibe más de lo que necesita (aunque lo tome e incluso lo reclame).

También ocurre que quien da más de lo que recibió “se quema”. Es como si en el inconsciente tuviéramos un sensor que nos debilita cuando establecemos relaciones de dependencia innecesaria o de sobreprotección.

3) La ley del orden o de la primacía:

Quien se pone por delante de un anterior, se debilita y sale perdiendo. Quien pretende ocupar un lugar que no es el suyo, se “quema”.

Los sistemas humanos tienen un orden jerárquico que hace que unos individuos tengan prioridad sobre otros en algunos aspectos. Este orden es arcaico y se remonta a los tiempos en los que el individuo era menos importante que el colectivo o tribu a la que pertenecía. Gracias a esta supeditación del individuo a la colectividad, aumentaban las posibilidades de supervivencia de todos.

Aunque hoy en día las cosas han cambiado mucho en relación con los tiempos primitivos, nuestro inconsciente sigue siendo fiel a la ley de las primacías y castiga, sobre todo, la arrogancia.
Arrogancia quiere decir actuar sin tener en cuenta el orden de las jerarquías.

Por ejemplo, hay arrogancia cuando un subordinado habla a su jefe dándole órdenes o un jefe teme dar órdenes por temor a que un subordinado se moleste. También hay arrogancia cuando un hijo se siente más grande e importante que sus padres, cando un maestro cree ser mejor para educar a un niño que la familia a la que éste pertenece. En resumen: arrogancia es no reconocer cuándo alguien es más importante que uno mismo.

La arrogancia debilita a quien la tiene, pues es el propio inconsciente quien no la tolera. Por otro lado, quien se cree superior sin serlo pierde la oportunidad de ser bien mirado y cuidado por quienes tiene delante. Antes o después acaba perdiendo en la lucha de poderes.

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